La perdida de la indecencia

Cuando me enteré que los txorizos de "Casa Casla" no eran de verdad una parte de mi inocencia infantil se fue sin pedir permiso. El desengaño fue, si cabe, equiparable al que me lleve ayer al ver en el centro de Madrid a las ovejas que se supone que estaban en trashumancia.

Soy consciente que muchas de las cosas que se organizan en la capital del imperio están muy cercanas a las organizadas por cualquier parque temático, por eso puedo aceptar que las ovejas las bajen de un camión y las lleven calle arriba calle abajo hasta que acaben mareadas, pase también que los trajes típicos con los que visten los figurantes tengan menos credibilidad que un billete de 15 euros, pero donde ya no transijo es que tras el paso de la comitiva, barredoras automáticas organizadas por los servicios municipales nos privaran de la habitual recolección de los Conguitos que los pastores acostumbran ha dejar a su paso. Gallardon abusón!!

Menos mal que ya estoy de vuelta por casa y aquí tenemos cerca las Nekeas!! Me voy coger unos pocos Conguitos antes de que lleguen las jodidas ovejas y me los jodan todos!!





PD Más Conguitos en las bolsas, los Donuts sin agujeros!

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